martes, 27 de noviembre de 2012

Corre

Cada cierto tiempo, sin darme cuenta, me encuentro obsesionado con algo nuevo. No sé si es por inconformista o porque me aburro con facilidad de la monotonía... El punto es que de vez en cuando busco darle sentido a mi existencia con algo que ocupe mis horas después del trabajo. Hoy mi obsesión es correr y bajar mis tiempos en los 10k.

No sé si fue culpa de Daniel o de Ro, pero de repente me vi con short y zapatillas (cañuelas de canario incluidas) corriendo entre miles de personas como si el mundo se fuera a acabar. Eran mis primeros 10k. Había leído todo lo que había que leer. “Cómo correr 10k y no terminar vomitando”, “Cinco pasos para completar tus 10k”, “Las recetas de Usain Bolt”-jajaja-, y todo lo que encontré en internet.

Me inscribí porque quería ver si era capaz de correr 10 kilómetros. Pareciera poco, pero cuando vas en el kilómetro cuatro tu cerebro te dice: “ya déjalo, no llegarás”. Al kilómetro cinco el maldito cerebro nuevamente te traiciona con frases como “y todavía falta la mitad”. Es horrible. Por eso lo mejor es ir escuchando música y cantando xD. Pensar y hacer cálculos de cuánto falta es lo peor!!!

Al kilómetro ocho, cuando tus piernas están a punto de quebrarse, tu cerebro por fin es tu amigo. “Vamos ctm, queda poco”, me repetía a mí mismo… El apoyo de la gente anónima en las calles también ayuda mucho. Aunque hay gente que te grita estupideces como “eres el último!” jajaja, pero no importa. Al cruzar la meta la emoción es casi orgásmica. Me demoré 46 minutos. El desafío es con uno mismo. Ponerse metas y superarlas.

Mis segundos 10k fueron mejores. Fue una corrida nocturna y marqué 42 minutos 20 segundos. Y vamos por más… En lo que queda del año ocuparé mi mente en mejorar mis tiempos, seguir corriendo, y no gastar tantos minutos y tantas energías en lo que no vale la pena, incluyendo gente que no aporta nada.

domingo, 29 de abril de 2012

¿Para dónde va la micro?

Ni idea...
Han pasado varios meses desde que no venía a darme una vuelta a este lugar. No es que no haya recorrido ningún sitio nuevo... (nunca tan periférico jajaja). Desde la última vez que me senté a registrar recuerdos en este sitio he visitado algunos lugares entrañables.

Visité por segunda vez Mendoza, una ciudad calurosa, un tanto seca. Pero se come rico. También anduve por Punta Arenas, una ciudad lejana, extrema, un tanto inaccesible.

En la medida de lo posible me arranqué a la querida Quinta Región. Llegué a la cima del Cerro La Campana, después de cuatro horas de un agotador ascenso en medio de árboles, aves, zorros y lagartijas varias.

A las pocas semanas estaba nuevamente durmiendo en un cerro. Esta vez, en el Cajón del Maipo. En medio de la nada, bebiendo agua del río, cocinando con leña, compartiendo alrededor de una fogata...

Pero ahora no vengo a registrar ningún recuerdo. Al contrario... vengo por aburrimiento. Y también porque dudaba si esto seguía existiendo. Ha pasado mucho tiempo, han cambiado muchas cosas (o quizás no tanto). Gente va quedando atrás, otra va apareciendo.

A la vuelta de la esquina se abre un camino incierto… No sé para dónde va esta micro. Pero sí sé quiénes deber ir en ella :)

lunes, 10 de octubre de 2011

Viaje a Paranal

Después de casi un año volví a Antofagasta. Esta vez fue distinto, no había nadie esperándome en el Aeropuerto de Cerro Moreno, no hubo salidas a bailar ni empanadas de mariscos en “Sabores de Tongoy”… ja!

Este viaje, realizado con colegas nacionales e internacionales, tenía por objetivo llevarnos al Observatorio Paranal. Se trata de un Observatorio Astronómico operado por la European Southern Observatory (ESO) en la comuna de Taltal.

Según los expertos, en este sitio se encuentran los cielos más limpios del planeta. Debe ser así, de lo contrario no hubiesen invertido mil cien millones de dólares en su construcción (1988)…

Después de casi dos horas en bus, en medio de la nada, se llega al Observatorio. La sensación de soledad es inmediata. Donde mires hay cadenas montañosas infinitas, que se entremezclan con horizontes inconclusos. Nunca sabes si lo que ves es el mar o nubes. Seguramente los científicos lo tienen claro, pero uno, con la ignorancia al mil por ciento, no entiende nada.

El atardecer es sencillamente inolvidable… En cosa de minutos el cielo se llena de estrellas, como en cualquier parte del mundo, pero con la diferencia de que las estrellas parecieran ser más luminosas y cercanas. Difícil de escribir. Hay que estar ahí.

Algunas fotos

sábado, 19 de marzo de 2011

Bucear en Isla de Pascua

Cuando llegamos al Aeropuerto de Mataveri en Rapa Nui acordamos que no dejaríamos la isla sin realizar nuestro “bautizo submarino” en las costas de Hanga Roa. Sin embargo, pasaban los días y nunca concretábamos nuestro plan de bucear en las cristalinas y templadas aguas de la polinesia chilena.

Primero no había cupo, luego el mar estaba muy peligroso, con fuertes corrientes submarinas. Cuando quedaban sólo tres días para dejar Isla de Pascua logramos acordar nuestra iniciación al buceo en la empresa llamada Mike Rapu.

No sabíamos nada sobre cómo bucear. Así que el curso comenzó con una clase teórica sobre cómo respirar utilizando los tanques de aire comprimido, luego aprendimos las señales básicas para comunicarse bajo el agua: “ok”, “subir”, “bajar”, “más o menos”.

Si bien los valores en Isla de Pascua son altísimos, sobre todo la comida, el precio de bucear nos pareció bastante bueno, especialmente por la espectacular experiencia de nadar entre peces de extrañas formas y transitar en medio de laberintos de corales. Sin duda, hubiésemos pagado más por lo vivido.

Para quienes estén interesados, les cuento que bucear en Isla de Pascua nos costó 45 mil pesos chilenos. El valor incluye un cd con fotografías y un video. En la isla hay otras empresas además de Mike Rapu (a esa fuimos nosotros). También está Orca Diving Center, creo que cobra lo mismo. Ambas están en la caleta de Hanga Roa.

Si van a Isla de Pascua no pierdan oportunidad de bucear. Es una experiencia realmente la raja… les dejo un video y unas fotos.

viernes, 14 de enero de 2011

Tapati 2011: La fiesta en Rapa Nui

Como cada año, Isla de Pascua dedicó las dos primeras semanas de febrero a la realización de su tradicional fiesta Tapati Rapa Nui. Nos habían dicho que se trataba de una experiencia inolvidable, donde cada habitante de la isla se comprometía por una candidata a reina. Competencias deportivas, musicales, de artesanías y culinarias dan vida a esta actividad que reúne a todo el pueblo, y obviamente a miles de turistas nacionales y extranjeros.

Tomamos nuestro vuelo LAN hacia Isla de Pascua el 01 de febrero de 2011. Fueron cinco horas en un Boeing 767 – 300, disfrutando de su diske entretenimiento a bordo y desayuno, para luego aterrizar en el aeropuerto Mataveri.

A diferencia del viaje a Rio de Janeiro, que fue con hospedaje en un hotel en Copacabana (con gimnasio, sauna, piscina, buffet de frutas, etc, etc, etc), en esta oportunidad nos quedamos en un camping bastante económico.

Se trata del Camping Mihinoa. Cada uno lleva su carpa y su comida. También existe la opción de arrendar una carpa, muy económico. Como sabemos, lo caro es el pasaje en avión, pues la ruta sólo la cubre LAN y ellos ponen el precio. Si les gusta bien, y si no les gusta, hay una opción en barco de la Armada, que dicen que es más barata, pero no sé cómo ni cuándo zarpan.

Durante 13 días en Isla de Pascua pudimos disfrutar de su cultura, nadar en Anakena, recorrer el Terevaka, sacar fotos en el Rano Raraku, ver un atardecer en Ahu Tongariki, y tantas cosas más, como disfrutar del Tapati 2011. Acá dejo fotos de la Tapati de este año.

FOTOS TAPATI RAPANUI 2011

















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martes, 4 de enero de 2011

Bahía de Valparaíso a dos lukas

La cotidianidad de recorrer Valparaíso durante los últimos cinco años por razones estudiantiles o laborales provoca ceguera turística. Pese a lo sucio y hediondo de algunas calles, principalmente calle Uruguay y todas las cercanas al mercado Cardonal, Valparaíso está lleno de rincones agradables de recorrer sin la presión de los trámites diarios.

Uno de los panoramas irresistibles para los que vienen de otras ciudades es navegar en lancha por la zona.

A sólo dos mil pesos ($4 USD) se puede recorrer por 30 minutos la bahía de Valparaíso, desde muelle Prat hasta las cercanías del muelle Barón. Además de recorrer los buques mercantes y de guerra, se puede apreciar fauna marina, principalmente lobos de mar, gaviotas y pelícanos.

Desde el mar, la vista de los cerros porteños toma un cariz distinto, no sólo por lo multicolor que resulta el paisaje, sino que por la particular forma en que están distribuidas las casas, sin ningún orden y ocupando cualquier espacio.

Si viene a Valpo, pasee en lancha. Si no le gusta, al menos perderá sólo 2 lukas… Ah, y si le da alergia el contacto con la gente, puede pagar por un servicio particular, en el cual usted estará sólo con su familia en la lancha, pero eso cuesta 30 mil pesos.

Si tiene tiempo, recorra los cerros caminando, así baja la chorrillana que seguramente se comió o que se comerá xD. Y si se queda hasta tarde, saque una foto nocturna desde algún cerro. La vista es imperdible. Chabela...

martes, 14 de diciembre de 2010

Matando el aburrimiento en Antogasta

A una hora con 50 minutos desde el aeropuerto de Santiago, vía LAN, se llega a Cerro Moreno en Antofagasta. El viaje cuesta, si es que se avispa, unos 60 mil pesos. Si no se avispa, puede pagar por el mismo viaje cerca de 150 mil pesos. Compre por internet y vuele tarde o muy temprano.

Después de este aviso comercial, vamos a lo que nos convoca. Al salir del aeropuerto lo primero que uno siente es calor. Kilómetros y kilómetros de tierra. Ni un brillo. Uno de los ritos interesantes en mi estadía en Antofagasta fue buscar sombra. Lograrlo, es como ganarse el kino.

A primera vista, pareciera que en Antofagasta no hay nada en qué entretenerse. A segunda vista, tampoco. Sin embargo, con un poco de esfuerzo, se puede descubrir que en esta ciudad hay algunas cosas que potencialmente podrían matar el aburrimiento y el letargo que provoca el calor.

Acá dejo algunos consejos por si es que tiene la ocurrencia de venir a la capital de la Segunda Región.

  • Empanadas de mariscos: Por luca (mil pesos) pruebe las empanadas de mariscos del local “Sabores de Tongoy”, en la costanera, cerca de las petroleras. De todas las variedades, con ostiones, machas, choritos, etc etc etc, me quedo con las de camarón-queso.
  • Foto en La Portada: Sin foto en La Portada, es como no haber ido a Antofagasta. Queda lejos, así que vaya en auto. Si va en bus, lleve agua, porque se recagará de calor caminando. Una vez en el lugar, aproveche de ir al museo, es gratis.
  • Mejillones: Si busca una playa, como las playas de verdad, no busqué más en Antofagasta, porque no hay. Tome el bus y vaya a Mejillones. Allá la playa es piola, con poco oleaje. Aproveche de ir a los restaurantes cercanos a calle O’Higgins. Platos marinos a muy buen precio. Ah, no se olvide de la foto en la casa de Iovanka, y en el campamento donde estaba la familia de Melquiades (Romané, TVN).
  • Comercio tradicional: Si no quiere encerrarse en el Mall Plaza Antofagasta, vaya a calle Prat. Ahí está el comercio antiguo de Antofagasta. Cientos de pequeñas tiendas que ofrecen sus productos importados y nacionales a precios razonables y competitivos con lo que se vende en el mall. El mall, es igual todos. Ni un brillo.
  • Trotar en la costanera: En las tardes, antes de que se ponga el sol, gran parte de la diske juventud sale a trotar por la costanera o andar en bicicleta por la ciclovía. Ojo con la caca de gaviota mientras corre.
  • Parrillada Tenedor Libre: Por cinco mil pesos, reviéntese la guata comiendo carne de vacuno y cerdo, pollo y cuanto animal muerto se le ocurra. Es autoservicio. Las bebidas se cobran por separado. Los fines de semana, haga su reserva. Local “La Parrilla”, en calle Copiapó.
  • Lasagnas en Pizzanté: No es barato, pero es rico. En Pizzanté encontré una lasagna exquisita.
  • Las Ruinas de Huanchaca: Monumento Histórico Nacional, vestigio de una fundición de plata de fines del siglo XIX. Diske interesante. Si quiere ir, tome el bus 109, 110, 111, 112.

Eso sería por hoy. Después de todo, me quedo con una buena imagen de Antofa. Ya mañana de vuelta a Santiago.

Fotografía Ensenada Los Choros